
El agua es un recurso esencial para la vida, y garantizar su calidad es fundamental para proteger la salud de las familias y comunidades. Sin embargo, muchos desconocen los riesgos que implica el descuido en la limpieza de cisternas y tanques de almacenamiento de agua. En este artículo, te explicamos por qué es crucial realizar esta limpieza al menos dos veces al año, los peligros de no hacerlo y cómo mantener el agua en óptimas condiciones.
Con el tiempo, los depósitos de agua acumulan sedimentos, bacterias, algas e incluso microorganismos perjudiciales para la salud. Una limpieza periódica ayuda a:
✅ Prevenir enfermedades como gastroenteritis, cólera o infecciones por bacterias como E. coli y Legionella.
✅ Evitar la contaminación por residuos, hojas, insectos o animales muertos.
✅ Mantener el buen sabor y olor del agua, libre de impurezas.
✅ Prolongar la vida útil de los tanques y sistemas de distribución de agua.
Si no se realiza una limpieza profesional de cisternas y tanques, pueden presentarse problemas graves como:
🔴 Enfermedades gastrointestinales debido a bacterias y parásitos.
🔴 Obstrucción de tuberías por sedimentos acumulados.
🔴 Corrosión y daños estructurales en los tanques.
🔴 Mal olor y sabor desagradable en el agua.
Los expertos recomiendan realizar una limpieza y desinfección completa al menos dos veces al año. Sin embargo, en zonas con alta presencia de polvo, sedimentos o altas temperaturas, podría necesitarse con mayor frecuencia.


